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jueves, 25 de agosto de 2011
Capitalismo y terrorismo
Que el sistema capitalista mundial está inmerso en una de las peores crisis de su historia ya nadie lo pone en duda. En lo que sí diferimos las personas que la vivimos y sufrimos es en el modo de salir de ella. Todavía hay gente que piensa que el actual modelo de "democracia corporativa" y mercado global que tantas penurias trae a millones de personas en todo el mundo puede solucionar algo, pero cada vez somos más las personas que creemos necesario apostar por otros modelos de democracia y economía basadas en la soberanía popular y el consumo de lo local.
Este escalofriante documental, basado en el libro de Naomi Klein del mismo título, nos adentra en algunas de las catástrofes políticas y económicas más relevantes de los últimos cien años. Estados Unidos, como potencia protagonista y todopoderosa, ha llevado a cabo violentas experiencias a lo largo y ancho del globo, siempre ayudando a (y ayudado por) terribles dictaduras militares que imponen en tiempos de guerra medidas que serían inaceptables por la población en épocas de paz.
Para aquellos que todavía no se han dado cuenta de que el capitalismo actual tiende a privatizarlo todo (incluida la naturaleza y el futuro), a proveer de privilegios a los ricos y a restringir derechos a los pobres, y a hacer la guerra, en fin, para producir el terror en las personas y ganar mucho dinero con ello; para estas personas está indicado este documental como medicina para su enfermedad.
Y para los que ya somos conscientes de esto, ¿qué podemos hacer? ¡Luchar! ¿Cómo? Cada uno como sepa y buenamente pueda, según lo que le dicte su conciencia. Un buen comienzo es informarse y asociarse para conseguir que el poder vuelva a manos del pueblo organizado. ¡Ánimo!
miércoles, 17 de agosto de 2011
GRECIA y la deudocracia
Escucha con atención. Este es el testimonio del pueblo griego ante la debacle política y económica que sufren. Está claro que España no es Grecia, pero en este documental se muestran otras vías (aplicables en cualquier país) para la solución de los conflictos producidos por la monstruosa crisis actual.
"Vivimos bajo una ocupación económica"
Bego Astigarraga entrevista a Aris Hatzistephanou, codirector del filme "Debtocracy".
ATENAS, jul (IPS) - Dos jóvenes dispuestos a filmar un vídeo de 15 minutos sobre la auditoría creada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa para saber qué parte de la deuda de su país era ilegítima fue el punto de partida para producir "Debtocracy" (deudocracia), un documental griego que da la vuelta al mundo por Internet.
"En la primera semana de lanzamiento en copileft (libre distribución) en Internet logramos 500.000 visitas, todo un fenómeno en Grecia, dijo Aris Hatzistephanou, periodista, y uno de los responsables de este filme de 75 minutos editado por BitsnBytes, quien explicó las causas y las soluciones de la deuda griega desde una perspectiva crítica.
Hatzistephanou narró a IPS que "este es un documental financiado por la gente". "Comenzamos haciendo una grabación breve, pero se fueron sumando al proyecto más personas dispuestas a ayudarnos y los aportes recibidos permitieron financiarlo, algo indispensable para sentirnos libres de la influencia de empresas, bancos o partidos políticos", puntualizó.
IPS: ¿Cuál es el objetivo de Debtocracy?
ARIS HATZISTEPHANOU: Tratamos de explicar cómo la crisis económico-financiera de Grecia se gestó y generó dentro del propio sistema de deuda y queremos dejar patente la forma irregular en que nuestros dirigentes políticos gestionaron la situación, de espaldas al pueblo pese a saber del mal que estaban haciendo.
Ellos pretenden presentarnos como una nación de gente poco trabajadora, que gasta mucho. Por eso, intentamos explicar que no somos vagos. Reconocemos que hay problemas estructurales en la economía, pero esto tiene que ver principalmente con que el gobierno se niega a imponer intereses tasas sobre los "grandes capitales", es decir los propietarios de las navieras, bancos, sobre la Iglesia, etcétera.
IPS: ¿Por qué eligieron ese nombre para el documental?
AH: "Debtocracy" fusiona dos nombres. Por un lado, deuda y por otro democracia. Creemos que "Debtocracy" es lo contrario que democracy, porque mucha gente en Grecia piensa que ahora estamos, de alguna manera, viviendo bajo una ocupación económica.
IPS: ¿Está en la política económica europea el germen de esa crisis?
AH: Los problemas estructurales del sistema capitalista no comenzaron en 2007 o 2008 como quieren hacer creer a la opinión pública, sino en los años 70.
Después de los problemas estructurales de la economía mundial llegaron los que se generaron en la Unión Europea (UE). Este sistema unitario creó déficit y deudas muy serias en la periferia del bloque.
En su naturaleza, la UE ha creado la situación de deuda que ahora afrontamos.
IPS: ¿Qué sugieren como solución a esta crisis de deuda?
AH: Como primera herramienta, la creación de una auditoría como la que hicieron en Ecuador para verificar qué partes de la deuda eran ilegales.
Al mismo tiempo, algunos de nosotros también consideramos necesario salirnos de la zona euro, por los problemas que crea. Hemos visto a algunos países que no son miembros de la UE que se las han arreglado por la habilidad que han tenido para devaluar su moneda, algo que los miembros de la eurozona no podemos hacer.
Este es el caso de Islandia que nacionalizó los bancos, dejó que colapsen, no se les inyectó dinero y devaluaron su moneda. Creo que en Grecia deberíamos de hacer lo mismo.
IPS: Usted habló de deuda ilegítima, ¿cómo explica ese concepto?
AH: Para que la deuda contraída por un Estado se pueda considerar ilegítima, los préstamos deben haber sido tomados sin el conocimiento del pueblo, que ese dinero prestado se invierta en proyectos o actividades que no beneficien a la gente y que los bancos que lo prestaron conozcan ambas cosas. Para evaluar todo esto sería necesaria la auditoría que he comentado.
IPS: El documental muestra varios ejemplos de deudas ilegítimas.
AH: Sí, por ejemplo se habla por encima de cómo fue el propio Estados Unidos el que hizo valer este concepto tras declarar su independencia y también cuando Cuba pasó a ser territorio estadounidense tras la descolonización española. Entonces se declaró ilegítima la deuda contraída por la isla caribeña.
Otro caso más reciente fue la deuda que Iraq tenía con Francia o Rusia, principalmente, y que el gobierno títere, tras la ocupación estadounidense en 2003, no reconoció.
IPS: ¿Cómo puede demostrarse que la deuda de un país es ilegítima?
AH: Mediante una simple auditoría que desglose acuerdos, contratos, créditos y demás. Así sería posible demostrar en qué contratos se produjeron fraudes. La deuda podría ser declarada ilegítima y los griegos no estaríamos moralmente obligados a pagarla.
Para el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa no fue fácil realizar la auditoría, porque los órganos de la administración estaban controlados por personas con fuertes intereses, pero lo consiguieron.
Cuando Correa anunció que no pagaría, los bonos de su país cayeron en picado y los accionistas que habían comprado la deuda la pusieron a la venta a precios muy baratos, entonces Ecuador aprovechó y compró la deuda a cubierto de los medios de comunicación. Así se logró afrontar buena parte de esos compromisos.
IPS: ¿Es eso lo que se está intentando hacer también en Grecia?
AH: Muchos griegos queremos demostrar que se trata de una deuda contraída por gobernantes corruptos a quienes los ciudadanos de a pie, los trabajadores, tenemos que pagársela.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo pretenden que los griegos paguemos una deuda insostenible y tomada a través de fórmulas corruptas con unos rescates que la incrementan más. Y detrás de todo el asunto están esos dos organismos multilaterales haciendo de protectores de los intereses de los acreedores.
IPS: ¿Cómo repercuten estos rescates en la situación social?
AH: Los rescates están generando recortes sociales sin precedentes. Incrementan las horas de trabajo con contratos mucho más precarios, las pensiones se rebajan, la edad de jubilación se retrasa, se privatizan los servicios públicos y se ponen en manos de los mismos acreedores.
Los grandes medios de comunicación se ocupan de que parezca que solo existe la posibilidad de seguir pagando a toda costa, porque sirven a los mismos poderes económicos a los que los Estados deben la mayor parte de la deuda.
IPS: ¿Considera a la corrupción un factor de fondo en las causas de la crisis financiera?
AH: Por supuesto. La corrupción es un gran problema para Grecia, aunque debemos darle su peso en la balanza y ver que no está en primer lugar. Incluso si cambiáramos a todos los dirigentes políticos griegos, vendrían otros creando la misma enfermedad, porque el germen está en el sistema.
No negamos que los políticos griegos sean corruptos y que juegan un gran papel en esta crisis, pero hay que mirar las dos caras que tiene la corrupción. Por un lado son los dirigentes quienes se quedan con grandes primas, pero en el otro lado están las grandes empresas extranjeras que les inducen a esa práctica ilegal.
IPS: ¿Qué dificultades afrontan las familias frente a los recortes del rescate?
AH: Uno de los ejemplos que aparecen en el documental es el de un médico que pertenece a Doctors of the World. Esta organización no gubernamental que fue creada para trabajar en África subsahariana ahora tuvo que dejar sus puestos allí y regresar a Grecia porque aquí hay gente que pasa por las mismas o peores necesidades.
En Greca hay familias que pasan hambre y eso es un reflejo de los efectos de las medidas de recorte del gobierno. Mucha gente estaría de acuerdo en sufrir recortes si viera que tienen sentido, que las medidas funcionan, pero no es el caso, porque la crisis crece cada año.
Los griegos pensamos que no estamos sufriendo recortes para que el país ahorre, sino para pagar a los prestamistas extranjeros. Y por eso ahora dicen: ¡Basta, no pagaremos por una deuda que destruye a nuestra sociedad!
Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=98619
"Vivimos bajo una ocupación económica"
Bego Astigarraga entrevista a Aris Hatzistephanou, codirector del filme "Debtocracy".
ATENAS, jul (IPS) - Dos jóvenes dispuestos a filmar un vídeo de 15 minutos sobre la auditoría creada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa para saber qué parte de la deuda de su país era ilegítima fue el punto de partida para producir "Debtocracy" (deudocracia), un documental griego que da la vuelta al mundo por Internet.
"En la primera semana de lanzamiento en copileft (libre distribución) en Internet logramos 500.000 visitas, todo un fenómeno en Grecia, dijo Aris Hatzistephanou, periodista, y uno de los responsables de este filme de 75 minutos editado por BitsnBytes, quien explicó las causas y las soluciones de la deuda griega desde una perspectiva crítica.
Hatzistephanou narró a IPS que "este es un documental financiado por la gente". "Comenzamos haciendo una grabación breve, pero se fueron sumando al proyecto más personas dispuestas a ayudarnos y los aportes recibidos permitieron financiarlo, algo indispensable para sentirnos libres de la influencia de empresas, bancos o partidos políticos", puntualizó.
IPS: ¿Cuál es el objetivo de Debtocracy?
ARIS HATZISTEPHANOU: Tratamos de explicar cómo la crisis económico-financiera de Grecia se gestó y generó dentro del propio sistema de deuda y queremos dejar patente la forma irregular en que nuestros dirigentes políticos gestionaron la situación, de espaldas al pueblo pese a saber del mal que estaban haciendo.
Ellos pretenden presentarnos como una nación de gente poco trabajadora, que gasta mucho. Por eso, intentamos explicar que no somos vagos. Reconocemos que hay problemas estructurales en la economía, pero esto tiene que ver principalmente con que el gobierno se niega a imponer intereses tasas sobre los "grandes capitales", es decir los propietarios de las navieras, bancos, sobre la Iglesia, etcétera.
IPS: ¿Por qué eligieron ese nombre para el documental?
AH: "Debtocracy" fusiona dos nombres. Por un lado, deuda y por otro democracia. Creemos que "Debtocracy" es lo contrario que democracy, porque mucha gente en Grecia piensa que ahora estamos, de alguna manera, viviendo bajo una ocupación económica.
IPS: ¿Está en la política económica europea el germen de esa crisis?
AH: Los problemas estructurales del sistema capitalista no comenzaron en 2007 o 2008 como quieren hacer creer a la opinión pública, sino en los años 70.
Después de los problemas estructurales de la economía mundial llegaron los que se generaron en la Unión Europea (UE). Este sistema unitario creó déficit y deudas muy serias en la periferia del bloque.
En su naturaleza, la UE ha creado la situación de deuda que ahora afrontamos.
IPS: ¿Qué sugieren como solución a esta crisis de deuda?
AH: Como primera herramienta, la creación de una auditoría como la que hicieron en Ecuador para verificar qué partes de la deuda eran ilegales.
Al mismo tiempo, algunos de nosotros también consideramos necesario salirnos de la zona euro, por los problemas que crea. Hemos visto a algunos países que no son miembros de la UE que se las han arreglado por la habilidad que han tenido para devaluar su moneda, algo que los miembros de la eurozona no podemos hacer.
Este es el caso de Islandia que nacionalizó los bancos, dejó que colapsen, no se les inyectó dinero y devaluaron su moneda. Creo que en Grecia deberíamos de hacer lo mismo.
IPS: Usted habló de deuda ilegítima, ¿cómo explica ese concepto?
AH: Para que la deuda contraída por un Estado se pueda considerar ilegítima, los préstamos deben haber sido tomados sin el conocimiento del pueblo, que ese dinero prestado se invierta en proyectos o actividades que no beneficien a la gente y que los bancos que lo prestaron conozcan ambas cosas. Para evaluar todo esto sería necesaria la auditoría que he comentado.
IPS: El documental muestra varios ejemplos de deudas ilegítimas.
AH: Sí, por ejemplo se habla por encima de cómo fue el propio Estados Unidos el que hizo valer este concepto tras declarar su independencia y también cuando Cuba pasó a ser territorio estadounidense tras la descolonización española. Entonces se declaró ilegítima la deuda contraída por la isla caribeña.
Otro caso más reciente fue la deuda que Iraq tenía con Francia o Rusia, principalmente, y que el gobierno títere, tras la ocupación estadounidense en 2003, no reconoció.
IPS: ¿Cómo puede demostrarse que la deuda de un país es ilegítima?
AH: Mediante una simple auditoría que desglose acuerdos, contratos, créditos y demás. Así sería posible demostrar en qué contratos se produjeron fraudes. La deuda podría ser declarada ilegítima y los griegos no estaríamos moralmente obligados a pagarla.
Para el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa no fue fácil realizar la auditoría, porque los órganos de la administración estaban controlados por personas con fuertes intereses, pero lo consiguieron.
Cuando Correa anunció que no pagaría, los bonos de su país cayeron en picado y los accionistas que habían comprado la deuda la pusieron a la venta a precios muy baratos, entonces Ecuador aprovechó y compró la deuda a cubierto de los medios de comunicación. Así se logró afrontar buena parte de esos compromisos.
IPS: ¿Es eso lo que se está intentando hacer también en Grecia?
AH: Muchos griegos queremos demostrar que se trata de una deuda contraída por gobernantes corruptos a quienes los ciudadanos de a pie, los trabajadores, tenemos que pagársela.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo pretenden que los griegos paguemos una deuda insostenible y tomada a través de fórmulas corruptas con unos rescates que la incrementan más. Y detrás de todo el asunto están esos dos organismos multilaterales haciendo de protectores de los intereses de los acreedores.
IPS: ¿Cómo repercuten estos rescates en la situación social?
AH: Los rescates están generando recortes sociales sin precedentes. Incrementan las horas de trabajo con contratos mucho más precarios, las pensiones se rebajan, la edad de jubilación se retrasa, se privatizan los servicios públicos y se ponen en manos de los mismos acreedores.
Los grandes medios de comunicación se ocupan de que parezca que solo existe la posibilidad de seguir pagando a toda costa, porque sirven a los mismos poderes económicos a los que los Estados deben la mayor parte de la deuda.
IPS: ¿Considera a la corrupción un factor de fondo en las causas de la crisis financiera?
AH: Por supuesto. La corrupción es un gran problema para Grecia, aunque debemos darle su peso en la balanza y ver que no está en primer lugar. Incluso si cambiáramos a todos los dirigentes políticos griegos, vendrían otros creando la misma enfermedad, porque el germen está en el sistema.
No negamos que los políticos griegos sean corruptos y que juegan un gran papel en esta crisis, pero hay que mirar las dos caras que tiene la corrupción. Por un lado son los dirigentes quienes se quedan con grandes primas, pero en el otro lado están las grandes empresas extranjeras que les inducen a esa práctica ilegal.
IPS: ¿Qué dificultades afrontan las familias frente a los recortes del rescate?
AH: Uno de los ejemplos que aparecen en el documental es el de un médico que pertenece a Doctors of the World. Esta organización no gubernamental que fue creada para trabajar en África subsahariana ahora tuvo que dejar sus puestos allí y regresar a Grecia porque aquí hay gente que pasa por las mismas o peores necesidades.
En Greca hay familias que pasan hambre y eso es un reflejo de los efectos de las medidas de recorte del gobierno. Mucha gente estaría de acuerdo en sufrir recortes si viera que tienen sentido, que las medidas funcionan, pero no es el caso, porque la crisis crece cada año.
Los griegos pensamos que no estamos sufriendo recortes para que el país ahorre, sino para pagar a los prestamistas extranjeros. Y por eso ahora dicen: ¡Basta, no pagaremos por una deuda que destruye a nuestra sociedad!
Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=98619
martes, 9 de agosto de 2011
Cuentos para no dormir (1)
-Papa, cuéntame un cuento – dijo el niño que tras haber estado viendo la televisión, todavía no tenía sueño-.
Y el padre le habló así:
Érase una vez una sociedad donde las cosas andaban muy malas. Y un señor quería todo el poder para convertir esa sociedad a su imagen y semejanza. Y al intentar conquistar todo el poder mucha gente se rebeló. Y hubo una guerra terrible que duró muchos años, tres. Y murió mucha gente, entre ellas muy buenas personas, (la inmensa mayoría... hasta que la guerra los convirtió en monstruos).
Y luego el señor ganó la guerra, y ésta acabó. Pero siguió muriendo gente por algún tiempo. Y así el señor empezó a hacer su sociedad durante cuarenta años. Y muchos estaban tristes, porque sentían que no tenían libertad, pero a la vez muchos estaban contentos porque tenían libertades.
-Papa...- le interrumpió el hijo intrigado-.
-Dime hijo, - respondió afable su padre-.
-¿Y qué es libertad y libertades?
-Esa hijo mió, es la respuesta que podría cambiar el mundo. Pero espera un poco y lo sabrás.
Y continuó su relato:
Y durante esos años el señor hizo muchas cosas buenas. Y la gente dejó de pasar necesidad tras la guerra. Y tenían trabajo. Y poco a poco se pudieron comprar coches, y televisiones. Y así la gente empezó a sentirse feliz después de unos años muy duros. Aunque ya muchos otros se habían ido a otras sociedades en busca de una vida mejor, y algunos de ellos volvieron al cabo de los años. Y la sociedad fue prosperando con el señor dirigiendo todo. Pero también había personas que no querían a este señor pese a las cosas buenas, porque también hacía cosas malas y porque no eran libres. Y trataban que se fuera.
Y el señor, muy a su pesar, no era inmortal y veía cerca su final. Así que quiso que la sociedad que él había hecho con tanto esfuerzo perdurara al paso del tiempo. Y nombró a un sucesor para que hiciera las cosas como él las había hecho y dejar así todo bien atado, inamovible.
Pero cuando el señor murió, su sucesor vio amenazado el poder que le había sido otorgado, por unos cuantos opositores. Y quedó con ellos y así llegaron a un acuerdo. Y ahora eran todos ellos los que hacían la sociedad. Dejaron de perseguir a los que no les querían porque ya no les hacía falta, porque engañaban a la gente para que sintiera que vivía en la mejor de las sociedades posibles. Y para que esto creyeran les vino muy bien las comodidades y ofertas de ocio que aumentaban y evolucionaban. Y de esta forma la gente tenía bienestar y sus preocupaciones eran muy banales y superficiales. Dieron a la sociedad muchas libertades, pero ésta seguía sin ser libre. Aunque la mayoría no lo sabía, no se daba cuenta o no quería saberlo...
El padre, viendo que su hijo se estaba durmiendo, cortó su relato y concluyó susurrándole:
-Las libertades hijo mío son las cosas que te dejo hacer porque yo creo que son buenas. Y la libertad son las cosas que decidimos todos juntos en familia.
viernes, 5 de agosto de 2011
WIKILEAKS: en busca de la libertad de información
Este fascinante documental ofrecido por la televisión sueca nos adentra en el origen de Wikileaks y su fundador, el hacker australiano Julian Assange. Se explica cómo el gran volumen de información a nivel global (de muchos países del mundo, incluida España), plantea dilemas en su manejo y origina problemas internos en las políticas de cómo hacer pública toda la información.
Las filtraciones más importantes en el contexto actual global tratan sobre las guerras en Afganistán y en Irak, y sobre la corrupción de políticos y banqueros en Islandia que ha llevado a la revolución a los ciudadanos de este país.
El gobierno de Estados Unidos (y los de sus países acólitos, como España) se opone a la liberación de la información robada alegando la defensa de la seguridad de los Estados ante los posibles enemigos internacionales. Lo que nunca admitirán es que en realidad quieren limitar la libertad de decisión democrática de sus propios ciudadanos.
sábado, 30 de julio de 2011
SOBERANIA ALIMENTARIA: alternativa de futuro.
Es esencial que recuperemos la soberanía popular en temas tan importantes como la política y la economía, pero no debemos olvidarnos de asuntos tan básicos como la alimentación. Los agricultores y ganaderos tradicionales están en peligro de extinción, los consumidores de todo el mundo cada vez tenemos que pagar más por alimentos de peor calidad nutritiva, corporaciones agroalimentarias transnacionales (intermediarias entre productores y consumidores) marcan las leyes y los precios del mercado... ¡Es necesario democratizar la alimentación por el futuro de todos!
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Esther Vivas. Activista y autora de diversos libros y publicaciones sobre movimientos sociales y consumo responsable. Miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales en la Universidad Pompeu Fabra y colaboradora del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (IGOP) en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha participado en campañas antiglobalización, contra la deuda externa y la guerra, a favor de la soberanía alimentaria y el consumo crítico, contra el cambio climático, en el Fòrum Social Català, entre otras. Ha asistido a varias contra-cumbres internacionales contra el G8, la OMC, la OTAN, la FAO y en diferentes Foros Sociales Mundiales. Forma parte de la redacción de la revista Viento Sur. Colaboradora de medios de comunicación como Público y Com ràdio y medios de comunicación alternativos como Diagonal, Ecología Política, El Viejo Topo, ALAI, La Directa, Illacrua, Kaos en la red, Altermundo, The Ecologist, etc.
DECIDIENDO QUÉ COMEMOS: “La soberanía alimentaria como alternativa”.
Soberanía alimentaria: podemos alimentar al mundo.
Vivimos un contexto de crisis sistémica múltiple: económica, ecológica, alimentaria, de los cuidados, energética... Y el sistema capitalista, lejos de dar respuesta a unas crisis que él mismo ha creado, apuesta por una huida hacia delante: mayor privatización de los servicios públicos, expolio de los recursos naturales, soluciones tecnológicas al cambio climático, ayudas a las empresas privadas y a la banca.
La crisis alimentaria muestra una de las caras más dramáticas del sistema capitalista actual con más de mil millones de personas en el mundo, una de cada seis, que pasan hambre, especialmente en los países del Sur. Paradójicamente, en los últimos veinte años mientras la población crecía a un ritmo del 1.14% anual, la producción de alimentos aumentaba en más de un 2%. Con estas cifras podemos concluir que en la actualidad se produce suficiente comida para alimentar a la población mundial. Pero, ¿cuál es el problema? Que si no se tienen suficientes ingresos para pagar su precio, no se come.
Las políticas neoliberales aplicadas a la agricultura en los últimos treinta años (revolución verde, deslocalización, libre comercio, descampesinización...), nos han conducido a una creciente
inseguridad alimentaria. La comida se ha convertido en un negocio, un bien privatizado, en manos de un puñado de empresas de la industria agroalimentaria, con el beneplácito de gobiernos e instituciones internacionales.
Frente a esta situación, cumbre tras cumbre, la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el G20,
junto con las principales empresas del sector, nos dicen que para salir de la crisis es necesario una nueva revolución verde, más transgénicos y libre comercio. Nos quieren hacer creer que las
políticas que nos han conducido a la presente situación, nos sacarán de la misma.
Agricultura local, campesina y ecológica.
Pero existen alternativas. La relocalización de la agricultura en manos del campesinado, nos
permitirá garantizar el acceso universal a los alimentos. Así lo constatan los resultados de una
exhaustiva consulta internacional que duró cuatro años e involucró a más de 400 científicos,
realizada por la Evaluación Internacional del Papel del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTD en sus siglas en inglés), un sistema de evaluación impulsado ni más ni menos que por el Banco Mundial en conjunto con la FAO, el PNUD, la UNESCO, representantes de gobiernos, instituciones privadas, científicas, sociales, etc, tomando como modelo el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio.
Es interesante observar como, a pesar de que el informe tenía detrás a estas instituciones, concluía que la producción agroecológica proveía de ingresos alimentarios y monetarios a los más pobres, a la vez que generaba excedentes para el mercado, siendo mejor garante de la seguridad alimentaria que la producción transgénica. El informe del IAAST apostaba por la producción local, campesina y familiar y por la redistribución de las tierras a manos de las comunidades rurales. El informe fue rechazado por el agrobusiness y archivado por el Banco Mundial, aunque 61 gobiernos lo aprobaron discretamente, a excepción de Estados Unidos, Canadá y Australia, entre otros.
En la misma línea se posicionaba un estudio de la Universidad de Michigan (2007), que concluíaque las granjas agroecológicas son altamente productivas y capaces de garantizar la seguridad alimentaria en todo el planeta, contrariamente a la producción agrícola industrializada y el libre comercio. Sus conclusiones indicaban, incluso las estimaciones más conservadoras, que la agricultura orgánica podía proveer al menos tanta comida de media como la que se produce en la actualidad, aunque sus investigadores consideraban, como estimación más realista, que la agricultura ecológica podía aumentar la producción global de comida hasta un 50%.
En el ámbito de la comercialización se ha demostrado fundamental, para romper con el monopolio de la gran distribución, el apostar por circuitos cortos de comercialización (mercados locales, venta directa, grupos y cooperativas de consumo agroecológico...), evitando intermediarios y estableciendo unas relaciones cercanas entre productor y consumidor, basadas en la confianza y el conocimiento mutuo, que nos conduzcan a una creciente solidaridad entre el campo y la ciudad. En la actualidad, la gran distribución (supermercados, cadenas de descuento, hipermercados, etc.) monopoliza la cadena de comercialización de los alimentos, sacando el máximo beneficio a costa de explotar a trabajadores, campesinos y medio ambiente.
La soberanía alimentaria se demuestra, de este modo, como la mejor alternativa para acabar con el hambre en el mundo. Se trata de devolver el control de las políticas agrícolas y alimentarias a los sectores populares (campesinos, trabajadores, consumidores, mujeres...), así como su acceso a la tierra y a los bienes comunes (agua, semillas...). Una soberanía alimentaria que tendrá que ser profundamente feminista, reconociendo el papel de la mujer como garante de la alimentación a escala mundial, y luchando contra la opresión no sólo de un sistema capitalista sino también patriarcal.
Aportación de Esther Vivas al taller sobre agroecología y soberanía alimentaria en la 2a Conferencia sobre Decrecimiento – Barcelona, 26 al 28 de marzo 2010.
Más información en: http://esthervivas.wordpress.com
Información extraída de la web de REAS (www.economiasolidaria.org/event/pasadas) sobre las "XVI Jornadas de Economía Solidaria: construyendo economía con otra mirada", que tuvieron lugar del 6 al 9 de Junio en el Centro Joaquín Roncal.
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Esther Vivas. Activista y autora de diversos libros y publicaciones sobre movimientos sociales y consumo responsable. Miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales en la Universidad Pompeu Fabra y colaboradora del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (IGOP) en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha participado en campañas antiglobalización, contra la deuda externa y la guerra, a favor de la soberanía alimentaria y el consumo crítico, contra el cambio climático, en el Fòrum Social Català, entre otras. Ha asistido a varias contra-cumbres internacionales contra el G8, la OMC, la OTAN, la FAO y en diferentes Foros Sociales Mundiales. Forma parte de la redacción de la revista Viento Sur. Colaboradora de medios de comunicación como Público y Com ràdio y medios de comunicación alternativos como Diagonal, Ecología Política, El Viejo Topo, ALAI, La Directa, Illacrua, Kaos en la red, Altermundo, The Ecologist, etc.
DECIDIENDO QUÉ COMEMOS: “La soberanía alimentaria como alternativa”.
Soberanía alimentaria: podemos alimentar al mundo.
Vivimos un contexto de crisis sistémica múltiple: económica, ecológica, alimentaria, de los cuidados, energética... Y el sistema capitalista, lejos de dar respuesta a unas crisis que él mismo ha creado, apuesta por una huida hacia delante: mayor privatización de los servicios públicos, expolio de los recursos naturales, soluciones tecnológicas al cambio climático, ayudas a las empresas privadas y a la banca.
La crisis alimentaria muestra una de las caras más dramáticas del sistema capitalista actual con más de mil millones de personas en el mundo, una de cada seis, que pasan hambre, especialmente en los países del Sur. Paradójicamente, en los últimos veinte años mientras la población crecía a un ritmo del 1.14% anual, la producción de alimentos aumentaba en más de un 2%. Con estas cifras podemos concluir que en la actualidad se produce suficiente comida para alimentar a la población mundial. Pero, ¿cuál es el problema? Que si no se tienen suficientes ingresos para pagar su precio, no se come.
Las políticas neoliberales aplicadas a la agricultura en los últimos treinta años (revolución verde, deslocalización, libre comercio, descampesinización...), nos han conducido a una creciente
inseguridad alimentaria. La comida se ha convertido en un negocio, un bien privatizado, en manos de un puñado de empresas de la industria agroalimentaria, con el beneplácito de gobiernos e instituciones internacionales.
Frente a esta situación, cumbre tras cumbre, la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el G20,
junto con las principales empresas del sector, nos dicen que para salir de la crisis es necesario una nueva revolución verde, más transgénicos y libre comercio. Nos quieren hacer creer que las
políticas que nos han conducido a la presente situación, nos sacarán de la misma.
Agricultura local, campesina y ecológica.
Pero existen alternativas. La relocalización de la agricultura en manos del campesinado, nos
permitirá garantizar el acceso universal a los alimentos. Así lo constatan los resultados de una
exhaustiva consulta internacional que duró cuatro años e involucró a más de 400 científicos,
realizada por la Evaluación Internacional del Papel del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTD en sus siglas en inglés), un sistema de evaluación impulsado ni más ni menos que por el Banco Mundial en conjunto con la FAO, el PNUD, la UNESCO, representantes de gobiernos, instituciones privadas, científicas, sociales, etc, tomando como modelo el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio.
Es interesante observar como, a pesar de que el informe tenía detrás a estas instituciones, concluía que la producción agroecológica proveía de ingresos alimentarios y monetarios a los más pobres, a la vez que generaba excedentes para el mercado, siendo mejor garante de la seguridad alimentaria que la producción transgénica. El informe del IAAST apostaba por la producción local, campesina y familiar y por la redistribución de las tierras a manos de las comunidades rurales. El informe fue rechazado por el agrobusiness y archivado por el Banco Mundial, aunque 61 gobiernos lo aprobaron discretamente, a excepción de Estados Unidos, Canadá y Australia, entre otros.
En la misma línea se posicionaba un estudio de la Universidad de Michigan (2007), que concluíaque las granjas agroecológicas son altamente productivas y capaces de garantizar la seguridad alimentaria en todo el planeta, contrariamente a la producción agrícola industrializada y el libre comercio. Sus conclusiones indicaban, incluso las estimaciones más conservadoras, que la agricultura orgánica podía proveer al menos tanta comida de media como la que se produce en la actualidad, aunque sus investigadores consideraban, como estimación más realista, que la agricultura ecológica podía aumentar la producción global de comida hasta un 50%.
En el ámbito de la comercialización se ha demostrado fundamental, para romper con el monopolio de la gran distribución, el apostar por circuitos cortos de comercialización (mercados locales, venta directa, grupos y cooperativas de consumo agroecológico...), evitando intermediarios y estableciendo unas relaciones cercanas entre productor y consumidor, basadas en la confianza y el conocimiento mutuo, que nos conduzcan a una creciente solidaridad entre el campo y la ciudad. En la actualidad, la gran distribución (supermercados, cadenas de descuento, hipermercados, etc.) monopoliza la cadena de comercialización de los alimentos, sacando el máximo beneficio a costa de explotar a trabajadores, campesinos y medio ambiente.
La soberanía alimentaria se demuestra, de este modo, como la mejor alternativa para acabar con el hambre en el mundo. Se trata de devolver el control de las políticas agrícolas y alimentarias a los sectores populares (campesinos, trabajadores, consumidores, mujeres...), así como su acceso a la tierra y a los bienes comunes (agua, semillas...). Una soberanía alimentaria que tendrá que ser profundamente feminista, reconociendo el papel de la mujer como garante de la alimentación a escala mundial, y luchando contra la opresión no sólo de un sistema capitalista sino también patriarcal.
Aportación de Esther Vivas al taller sobre agroecología y soberanía alimentaria en la 2a Conferencia sobre Decrecimiento – Barcelona, 26 al 28 de marzo 2010.
Más información en: http://esthervivas.wordpress.com
Información extraída de la web de REAS (www.economiasolidaria.org/event/pasadas) sobre las "XVI Jornadas de Economía Solidaria: construyendo economía con otra mirada", que tuvieron lugar del 6 al 9 de Junio en el Centro Joaquín Roncal.
jueves, 28 de julio de 2011
DEBATE: La Transición.
Me he tomado la libertad de importar aquí todos los vídeos del debate por su incuestionable interés desde el principio hasta el final, y por el fundado temor a que en cualquier momento sean eliminados (como tantos otros) de su soporte original. Aunque pueda intimidar ver tantos vídeos juntos no te desanimes, ya que duran pocos minutos.
Conviene hacer un pequeño esfuerzo por escuchar las voces que debaten desde el conocimiento y la experiencia personal. Y experiencia política es lo que precisamente le sobra a Antonio García-Trevijano, que explica sencillamente y desde un punto de vista objetivo por qué en España no hay democracia. A pesar de que este debate fue grabado hace más de veinte años, los tertulianos analizan también otros temas que deberían ser aliciente para todos los que aspiren hoy a un cambio en el orden establecido por la oligarquía de partidos.
Entre los asuntos tratados destacan: las libertades civiles y la libertad política, el origen de los partidos políticos y la legitimación de la corrupción, la libertad de los medios de comunicación, bancos y capitalismo, posmodernidad y pérdida de la cultura, asociacionismo y soberanía popular...
¿Faltan análisis sobre la Transición española? ¿Hay diferentes grados de democracia o es una definición absoluta? ¿Disponemos hoy de una prensa libre o está secuestrada? ¿Tenemos miedo a una nueva guerra civil o ya confiamos en nuestro intelecto? ¿Preferimos vivir engañados o buscar la libertad? Escucha con atención y piensa por ti mismo.
Conviene hacer un pequeño esfuerzo por escuchar las voces que debaten desde el conocimiento y la experiencia personal. Y experiencia política es lo que precisamente le sobra a Antonio García-Trevijano, que explica sencillamente y desde un punto de vista objetivo por qué en España no hay democracia. A pesar de que este debate fue grabado hace más de veinte años, los tertulianos analizan también otros temas que deberían ser aliciente para todos los que aspiren hoy a un cambio en el orden establecido por la oligarquía de partidos.
Entre los asuntos tratados destacan: las libertades civiles y la libertad política, el origen de los partidos políticos y la legitimación de la corrupción, la libertad de los medios de comunicación, bancos y capitalismo, posmodernidad y pérdida de la cultura, asociacionismo y soberanía popular...
¿Faltan análisis sobre la Transición española? ¿Hay diferentes grados de democracia o es una definición absoluta? ¿Disponemos hoy de una prensa libre o está secuestrada? ¿Tenemos miedo a una nueva guerra civil o ya confiamos en nuestro intelecto? ¿Preferimos vivir engañados o buscar la libertad? Escucha con atención y piensa por ti mismo.
miércoles, 27 de julio de 2011
BUTÁN: Felicidad Interior Bruta.
Aquí presentamos dos vídeos que resumen las ideas que Bután ya está exportando a todo aquel con anhelo de un mundo mejor. El primero está en español, y sólo es una pequeña parte de un amplio documental que tuve la oportunidad de ver en televisión, pero que no he conseguido encontrar en la red. El segundo es más completo y añade ideas al primero, pero sólo podrá ser bien aprovechado por las personas que dominen la lengua inglesa.
Bután es un pequeño reino budista situado en plena cordillera del Himalaya, aprisionado entre dos gigantes (India y China) que hoy continúan creciendo económica y demográficamente. Mientras los gobiernos de estos dos colosos conciben el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) como único progreso posible en este mundo globalizado, la realeza de su pequeño vecino tiene una idea más creativa para el desarrollo de su pueblo: la Felicidad Interior Bruta (FIB).
Dada su larga tradición budista, los butaníes saben que la visión crea un pensamiento, los pensamientos crean acciones y las acciones crean nuestro mundo. Manejan despacio la modernización que traen las nuevas tecnologías porque aspiran a prosperar de un modo diferente al de la simple occidentalización.
El proyecto de Bután se basa en el concepto de la FIB como mejor indicador de desarrollo humano que el PIB, ya que este último valora sobremanera lo económico y siempre esconde enormes desigualdades y, sobre todo, pobreza. La FIB se sustenta sobre cuatro pilares fundamentales:
- Desarrollo material equilibrado con el espiritual, el intelectual y el emocional.
- Buen gobierno que gestione los asuntos públicos buscando la felicidad de todos.
- Preservación y fomento de la cultura tradicional ante la globalización.
- Conservación del medio ambiente como bien común insustituible.
Bután tuvo sus primeras elecciones "democráticas" en marzo de 2008, con la victoria aplastante del Partido para el Bienestar de Bután, único partido legal por el momento. Hasta entonces el país era una monarquía absoluta, ahora el rey apuesta por una monarquía parlamentaria. La democratización del país va en aumento, y así es como están las cosas ahora:
- Poder ejecutivo: El rey, que en Bután recibe el título de Druk Gyalpo (Rey del Dragón), es la cabeza de Estado y el jefe de gobierno. El actual rey es aconsejado por un Consejo Real de Asesores, a cuyos miembros designa.
- Poder legislativo: Actualmente lo desempeña el Tsongdu (asamblea nacional), del que ciento seis de sus ciento cincuenta y un miembros son elegidos por el pueblo. Está formado sólo por hombres pues Bután es uno de los pocos países del mundo que aún no reconoce el sufragio femenino. Cada miembro es elegido en un distrito electoral, y los otros treinta y cinco son nombrados por el rey o elegidos de forma indirecta (como los diez representantes de los grupos budistas).
- Poder judicial: Basado en la ley india y el derecho anglosajón. Los principales órganos judiciales son la real corte suprema de apelación y la corte suprema, con jueces designados por el monarca.
- Gobierno Local: Bután está dividido en cuatro dzongdey (zonas administrativas). Cada dzongdey está subdividido en veinte distritos (dzongkhag) y éstos a su vez en subdistritos llamados dungkhag. El nivel más pequeño de organización está formado por (doscientos) grupos de pobladores llamados gewog (bloques) que son administrados por un gup, que es elegido por votación popular.
Está claro que Bután no es ejemplo de democracia verdadera. A primera vista se aprecia que no hay separación de poderes, y la representatividad de la población en el Parlamento es dudosa, aunque parece que irá en aumento. Pero Bután probablemente es más democrático que España en cuanto a fines ya que, aun siendo los dos reinos, en el primero el gran objetivo del monarca es la felicidad nacional y el gobierno del pueblo, mientras que nuestro Borbón no tiene mayor objetivo que permanecer eternamente en su privilegiada posición, dejándonos a merced de la casta política que él mismo colocó en el gobierno tras suceder en el poder a un dictador.
Bután es un pequeño reino budista situado en plena cordillera del Himalaya, aprisionado entre dos gigantes (India y China) que hoy continúan creciendo económica y demográficamente. Mientras los gobiernos de estos dos colosos conciben el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) como único progreso posible en este mundo globalizado, la realeza de su pequeño vecino tiene una idea más creativa para el desarrollo de su pueblo: la Felicidad Interior Bruta (FIB).
Dada su larga tradición budista, los butaníes saben que la visión crea un pensamiento, los pensamientos crean acciones y las acciones crean nuestro mundo. Manejan despacio la modernización que traen las nuevas tecnologías porque aspiran a prosperar de un modo diferente al de la simple occidentalización.
El proyecto de Bután se basa en el concepto de la FIB como mejor indicador de desarrollo humano que el PIB, ya que este último valora sobremanera lo económico y siempre esconde enormes desigualdades y, sobre todo, pobreza. La FIB se sustenta sobre cuatro pilares fundamentales:
- Desarrollo material equilibrado con el espiritual, el intelectual y el emocional.
- Buen gobierno que gestione los asuntos públicos buscando la felicidad de todos.
- Preservación y fomento de la cultura tradicional ante la globalización.
- Conservación del medio ambiente como bien común insustituible.
Bután tuvo sus primeras elecciones "democráticas" en marzo de 2008, con la victoria aplastante del Partido para el Bienestar de Bután, único partido legal por el momento. Hasta entonces el país era una monarquía absoluta, ahora el rey apuesta por una monarquía parlamentaria. La democratización del país va en aumento, y así es como están las cosas ahora:
- Poder ejecutivo: El rey, que en Bután recibe el título de Druk Gyalpo (Rey del Dragón), es la cabeza de Estado y el jefe de gobierno. El actual rey es aconsejado por un Consejo Real de Asesores, a cuyos miembros designa.
- Poder legislativo: Actualmente lo desempeña el Tsongdu (asamblea nacional), del que ciento seis de sus ciento cincuenta y un miembros son elegidos por el pueblo. Está formado sólo por hombres pues Bután es uno de los pocos países del mundo que aún no reconoce el sufragio femenino. Cada miembro es elegido en un distrito electoral, y los otros treinta y cinco son nombrados por el rey o elegidos de forma indirecta (como los diez representantes de los grupos budistas).
- Poder judicial: Basado en la ley india y el derecho anglosajón. Los principales órganos judiciales son la real corte suprema de apelación y la corte suprema, con jueces designados por el monarca.
- Gobierno Local: Bután está dividido en cuatro dzongdey (zonas administrativas). Cada dzongdey está subdividido en veinte distritos (dzongkhag) y éstos a su vez en subdistritos llamados dungkhag. El nivel más pequeño de organización está formado por (doscientos) grupos de pobladores llamados gewog (bloques) que son administrados por un gup, que es elegido por votación popular.
Está claro que Bután no es ejemplo de democracia verdadera. A primera vista se aprecia que no hay separación de poderes, y la representatividad de la población en el Parlamento es dudosa, aunque parece que irá en aumento. Pero Bután probablemente es más democrático que España en cuanto a fines ya que, aun siendo los dos reinos, en el primero el gran objetivo del monarca es la felicidad nacional y el gobierno del pueblo, mientras que nuestro Borbón no tiene mayor objetivo que permanecer eternamente en su privilegiada posición, dejándonos a merced de la casta política que él mismo colocó en el gobierno tras suceder en el poder a un dictador.
martes, 26 de julio de 2011
Revolución en Islandia (III)
Birgitta Jónsdóttir es miembro del Althing, el Parlamento de Islandia. Fue elegida para el Parlamento islandés en abril del 2009 como representante del movimiento que reclamaba una reforma democrática más allá de los partidos de izquierda o derecha. Birgitta ha sido activista y portavoz de varios grupos como Wikileaks, Salvemos Islandia y Amigos del Tibet en Islandia. Es también portavoz de la Iniciativa Islandesa por unos Medios de Comunicación Modernos.
Como bien dice Birgitta, debemos aprender a decir NO a las medidas que los Estados aprueban sin que hayan sido decididas por el pueblo, sin que exista información completa y transparente y sin siquiera consultarnos. Debemos decidir qué Estado queremos, qué sistema queremos; nadie puede decidir esto excepto cada uno de nosotros. No es suficiente decir que no queremos un gobierno comprado o un sistema corrupto, sino que debemos pensar qué tipo de organización queremos. Cuesta tiempo y trabajo, pero si no lo decidimos los ciudadanos lo seguirán ordenando las impersonales leyes del mercado.
¿Hasta dónde ves necesario que llegue el poder del Estado verdaderamente democrático que buscamos? ¿Hasta qué punto quieres alcanzar y preservar tu libertad individual y la de los demás? ¿Qué medidas debemos tomar entre todos y para todos? ¿Qué acciones debemos llevar a cabo individualmente? Las respuestas a estas preguntas han de marcar el devenir de los acontecimientos que nos ha tocado vivir, y que las próximas generaciones sufrirán o disfrutarán dependiendo de lo que respondamos ahora nosotros.
Toda revolución empieza en nuestro corazón: si cada uno de nosotros no cambia en los hábitos del día a día, jamás podremos pretender el cambio necesario en la sociedad.
¡Salud, amor y libertad política!
sábado, 16 de julio de 2011
TESTIMONIOS: Arcadi Oliveres.
Este vídeo va destinado principalmente a todos aquellos que alguna vez han sentido la tentación de culpar a la inmigración por los problemas económicos y sociales de España.
La xenofobia crece entre la población ahora que estamos hundidos en la crisis: muchos creen que hay demasiados inmigrantes, que aportan menos de lo que reciben o que se aprovechan de los servicios sanitarios y educativos más que la población autóctona.
Algunos creen que por culpa de la inmigración hay más competitividad en el mercado de trabajo, pero la realidad nos dice que los extranjeros desempeñan trabajos que los españoles ya no queremos hacer.
¿Cómo podemos consentir que haya seres humanos ilegales sólo por no tener unos papeles?
¿Por qué el dinero es infinitamente más libre que la mayoría de las personas del planeta?
La historia de la humanidad es la historia de las migraciones. Quizá nos tocará emigrar a nosotros o a nuestros hijos...
La corporación: patología del comercio actual.
Este ingenioso documental se divide en tres partes de unos cincuenta minutos cada una, además de la breve conclusión final. Es de gran interés para todo aquel abierto a reconocer ciertos signos de gangrena en este exagerado sistema capitalista, que aun gravemente herido por las continuas crisis sigue dominando nuestra sociedad.
El primer fragmento reflexiona sobre la naturaleza y peculiar personalidad de la corporación empresarial moderna: desde su origen como persona jurídica, pasando por su responsabilidad limitada y su libertad hipertrofiada hasta los síntomas de psicopatía que demuestra.
El segundo narra la progresiva expansión de la influencia de la corporación a todas las formas de vida: desde las modernas estrategias de marketing hasta la carrera por las patentes de organismos modificados genéticamente, pasando por las fábricas de noticias "aceptables" en que se han convertido los medios de comunicación.
La última parte describe la historia de la indiferencia corporativa hacia la democracia: totalitarismos, privatizaciones, responsabilidad social, democracia en la empresa, activismo...
Actualmente se prima el crecimiento económico (PIB) como factor de desarrollo imprescindible de los Estados, pero también hoy conocemos ideas y experiencias diferentes de las que podemos aprender. Un ejemplo, aunque muy alejado de la democracia, es el reino de Bután, del que pronto habrá que hablar.
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